Zimbabue está a punto de experimentar un cambio institucional importante después de que el Senado aprobara una reforma constitucional que incluye la ampliación de los mandatos presidenciales y parlamentarios y la introducción de un nuevo método para nombrar al jefe de Estado.
El texto fue aprobado el miércoles por 75 senadores con cuatro votos a favor, pocos días después de su aprobación por la Asamblea Nacional con 216 votos a favor y 42 en contra. Solo necesita la firma del presidente Emmerson Mnangagwa para entrar en vigor.
Entre las medidas clave se incluye la ampliación de los mandatos presidenciales y parlamentarios de cinco a siete años. La reforma también estipula que el jefe de Estado será designado por el Parlamento, sustituyendo la elección directa por el sufragio universal.
Las autoridades zimbabuenses creen que estos cambios fortalecerán la estabilidad política y garantizarán una mayor continuidad en la implementación de las políticas públicas y los programas de desarrollo.
Sin embargo, el proyecto ha suscitado inquietud entre la oposición y algunas organizaciones de la sociedad civil, que cuestionan las consecuencias de estos cambios para el funcionamiento de las instituciones del país.
Varias impugnaciones legales presentadas ante los tribunales para cuestionar el procedimiento de adopción no impidieron que el proceso legislativo continuara.
Esta reforma es uno de los avances institucionales más significativos analizados en los últimos años en Zimbabue y sigue alimentando el debate dentro de la clase política.
Yolande Bazié
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