Seis días después del desastre, el número de muertos por las inundaciones repentinas y los deslizamientos de tierra que azotaron la frontera entre Nepal y China ha ascendido a 919, y 4.793 personas siguen desaparecidas. Entre los desaparecidos hay 853 extranjeros, según las autoridades de ambos países.
Nepal registra el mayor número de víctimas, con 903 fallecidos confirmados y 4247 desaparecidos. Las operaciones de rescate continúan en varias zonas afectadas por el desastre, especialmente en los alrededores de las centrales hidroeléctricas, donde cientos de trabajadores siguen desaparecidos.
Entre los desaparecidos se encuentran miembros de las fuerzas de seguridad y de la administración, pero también 933 empleados de centrales hidroeléctricas y 127 viajeros nepalíes.
En China, el condado de Gyirong, en el suroeste del Tíbet, ha registrado 16 fallecidos y 546 desaparecidos, entre ellos 261 extranjeros. Pekín ha movilizado a más de 2100 personas y recursos significativos para participar en la búsqueda.
El desastre se remonta al 26 de agosto, cuando un derrumbe glaciar en el monte Langtang Lirung, a una altitud aproximada de 5200 metros en Nepal, provocó una avalancha de hielo y rocas. El fenómeno se transformó en un poderoso torrente de lodo y escombros que devastó varios distritos nepalíes antes de llegar a la zona fronteriza china de Gyirong.
La búsqueda continúa, mientras que la magnitud de los daños y el elevado número de personas que siguen desaparecidas aumentan los temores de que el número de víctimas mortales sea mayor.
Djamila Kambou
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